Durante esta salida a Pirque pudimos percatarnos de la falta de preocupación en cuanto al rendimiento y cuidado de producción de los frutales. Ya que es notorio que ninguno de los frutos que ahí se cultivan serían aceptados para la exportación, ya sea por una presencia de pestes, enfermedades, o simplemente por una sobremaduración de los frutos en el mismo árbol. Este mal manejo se puede ver en varios puntos, por ejemplo, en el sector de:

 

Manzanos: Hay una gran sobrecarga de frutos en los árboles. Las manzanas eran muy pequeñas debido a que crecían en condiciones difíciles, compitiendo con varios frutos en una misma rama. Si se hiciera de manera correcta, la mitad de los frutos recién cuajados se quitarían para así conseguir menor cantidad pero mayor calibre de las manzanas, lo que no se observó en dichos árboles.

 

Parras: La mayoría de las uvas en los parronales presentaban sobremaduración. Por otro lado, faltaba cuidado en cuanto a las guías de las parras y sobre todo en la misma uva. Había muchos racimos desecados en la misma planta, y otro gran porcentaje de ellos tocaban el suelo, lo que afectaba a la fruta notablemente. En las plantas nuevas, se observaba gran cantidad de maleza, la que competía con la misma parra en su crecimiento.

 

En general, los frutales no tenían un cuidado adecuado. Había gran despreocupación por las frutas y por las enfermedades que éstas tenían; se presentaba un débil raleo en los árboles y poco cuidado en la época de cosecha.

 

Si se controlara todo lo anterior, Pirque podría presentar una expansión comercial mucho mayor para así poder crecer económicamente. Pero, actualmente, los frutales se ven bastante afectados y débiles, descartando totalmente la opción de poder exportar. En este momento se podría decir que Pirque es simplemente un terreno de investigación y enseñanza para la Universidad Católica, sin ningún mayor valor comercial.